“Ana, mi amor” [Ana, Mon Amour]. Un drama romántico seriamente complicado

Por: Salvador Sarmiento Cervantes
¿La destrucción o el amor?

 

Resultado de imagen para ana mon amour

 

Usualmente cuando apreciamos una pieza cinematográfica, tendemos a proyectarnos. Nos dejamos llevar por los trucos en la pantalla y generamos empatía a través de las cualidades que, usualmente, el protagonista presenta. Una vez que nos sentimos uno con el “bueno” de la historia, podemos ser capaz de perdonar varios actos inmorales, incluso semejantes a los del “malo” del cuento, con la correcta justificación.

Una historia sobre la incomprensión del amor y el desamor, el miedo a ser y la capacidad mimética de los sentimientos, narrada con sobriedad pero débil en el latir de su corazón. ‘Ana, mon amour’ es un elegante relato de mentes rotas e incomprendidas con capacidad reflexiva, pero carente del nervio necesario para hacerte sentir de verdad.

Después de conseguir el Oso de oro en el Festival de Berlín con ‘La mirada del hijo’ el director rumano Calin Peter Netzer ahonda de nuevo en el género dramático, llevando a ‘Ana, mon amour’ a través de unas solventes interpretaciones a un contexto en el que el entorno social cobra la relevancia suficiente para compensar la falta de potencia de la parte más emocional de su guion.

¿Pero hasta qué punto son justificados?  ¿En qué momento deja de ser un acto noble y se vuelve un acto egoísta? en mi opinión, estas son algunas de las preguntas que Toma busca resolver sobre sí mismo y su relación con Ana.

 

Mediante una narrativa con una línea atemporal, nos adentramos en las diferentes memorias de los momentos clave durante su viaje por interiorizar y cambiar la perspectiva de la mujer que acompañó toda su vida. En teoría, Toma no hizo nada malo: le financió sus medicamentos, estuvo con ella en sus momentos más bajos, se fue decayendo lentamente por ella solo para que
al final lo terminara dejando. Pero en ese momento recordamos que todo esto es una construcción de la mente de Toma, una construcción con rasgos subjetivos, pero hecho de una forma metódica, estructurada o como lo plantean en la misma película: onírica. Entonces realmente nunca sabremos qué tan enferma era esta relación co-dependiente con ella, en que momento la magia empezó a desvanecer o incluso, en que momento dejó de ser una forma de sentirse bien consigo mismo; como Toma nos está contando la historia, si él no lo sabe o no lo quiere admitir, entonces nosotros como audiencia nunca podremos saberlo con certeza.

 

Resultado de imagen para ana mon amour

 

El amor de una pareja joven es puesto a prueba por la enfermedad mental en este
drama del director rumano Calin Peter Netzer, quien ganó el Oso de Oro de Berlín en 2013 por
“La postura del niño”.

 

Calin Peter utiliza encuadres muy cerrados para mostrar momentos de intimidad, e incluso utiliza elementos como el corte de cabello de Ana o la creciente calvicie de Toma no solo para generar “anclas visuales” en la cronología, si no para representar el constante cambio que se estaban haciendo entre ellos mismos. Diferentes metáforas, como la pijama de Igor, adquieren
una segunda dimensión cuando nos damos cuenta que no solo funcionan de una manera no diegética para contar la historia, sino también pueden entenderse como una metáfora diegética del propio Toma.

En conclusión, esta película es una travesía por las construcciones oníricas de un hombre el cual busca entre sus sentimientos enterrados y sus memorias alguna explicación por las diferentes formas en las que el amor de su vida reaccionó a todo lo que él hizo por ella.

What's your reaction?
0Facebook